A la orilla del delta del Okavango, disfrutando de los chapoteos de los hipopótamos (bueno, del hipopótamo, que ese dia solo había uno), estuvimos tomando unas cervezas com Ainhoa e Iñigo. ¡Qué bueno que vinisteis!
Ya nos tomaremos otras en otro lugar tan bonito como este…
























ja! qué bueno!
Por cierto, enhorabuena! En las probabilidades de un viaje siempre entra la de una accidente. Lo habeis tenido y sin daños… de lujo!!!!
Un besazo gordísimo
Bego